A quién nos dirigimos
A la sociedad en general. Cuestión diferente es a quienes tratamos, que son todas aquellas personas
que presentan discapacidad física, psíquica, sensorial u orgánica, de cualquier
edad e independientemente del grado que presenten, tanto permanente como transitoria, por enfermedad,
accidente o cualquier otra circunstancia. Igualmente prestamos apoyo total de cualquier índole a sus familias.
Pero nuestra llamada de atención es general, porque ¿quién puede asegurar que nunca
va a pertenecer a nuestro colectivo? ¿Hay alguien a salvo de sufrir en carne propia o en la de sus
hijos, nietos, padres, hermanos, conyugue…algún tipo de discapacidad? Todos giramos en la
misma noria y todos somos potenciales discapacitados. Lo que hoy puede ser una ayuda solidaria para ABAD,
mañana puede ser utilizada por quien la ha ofrecido.
Hacer tomar esta conciencia es un fin que persigue ABAD desde su creación. Por eso también
luchamos por conseguir nuestro gran objetivo, el COMPLEJO DE ATENCIÓN INTEGRAL A LA DISCAPACIDAD. Y
para ello necesitamos de la comprensión de toda la sociedad. Hay que dejar –cuando sea
posible- las soluciones parciales, porque ya nacen escasas (cuando se inauguran tienen listas de espera).
ABAD mantiene la ilusión de dar una respuesta definitiva, de atender desde el nacimiento hasta su
final a las personas discapacitadas. ABAD quiere que los padres puedan dormir tranquilos sabiendo que el
futuro de los hijos que no pueden valerse por sí mismos está asegurado. Y sabemos que es
posible. Estamos dispuestos a trabajar hasta ver terminada esta empresa, en ella va la vida de nuestros
hijos y por eso empeñamos la nuestra.